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Equinoterapia: ¿por qué cada ejercicio sobre el caballo tiene un propósito?

14 sept
2 min de lectura

Cuando vemos una sesión de Equinoterapia, algunas actividades pueden parecer simplemente juegos: colocar un aro, alcanzar una pelota, identificar figuras o cambiar de posición sobre el caballo.

Sin embargo, detrás de cada ejercicio existe un objetivo.

En Caminemos Juntos utilizamos diferentes actividades para trabajar habilidades físicas, cognitivas y de coordinación, adaptando los ejercicios a las capacidades y necesidades de cada pequeño.

El movimiento del caballo es parte de la terapia.

Una de las características más importantes de la Equinoterapia es el movimiento rítmico y repetitivo que genera el caballo durante la marcha.

Mientras el caballo avanza, el cuerpo del pequeño recibe estímulos y necesita realizar pequeños ajustes para conservar su estabilidad y posición.

Por esta razón, incluso antes de agregar algún ejercicio, el movimiento ya representa un reto para el control corporal.

Entonces… ¿por qué agregamos juegos y materiales?

Durante nuestras sesiones podemos utilizar aros, pelotas, conos, cubos de figuras y otros materiales.

Pero no están ahí únicamente para entretener.

Dependiendo de la actividad podemos trabajar diferentes habilidades:


Equilibrio y control postural

Mantener una posición mientras el caballo está en movimiento requiere ajustes constantes del cuerpo.


Coordinación

Tomar un objeto, cambiarlo de mano o colocarlo en determinado lugar implica organizar diferentes movimientos.


Atención y concentración

El pequeño puede necesitar escuchar una indicación, identificar un objeto y completar una actividad mientras continúa el recorrido.


Coordinación ojo-mano

Actividades con aros, pelotas o figuras requieren observar un objeto y coordinar las manos para alcanzarlo, recibirlo o colocarlo.



Conciencia corporal

Los cambios de posición y diferentes ejercicios permiten trabajar la percepción del cuerpo durante el movimiento.

El caballo agrega un reto adicional

Imaginemos una actividad con un cubo de figuras.

En el piso, el pequeño debe observar una figura, reconocer su forma y encontrar dónde colocarla.

Ahora llevemos esa misma actividad al caballo.

Además de resolver el ejercicio, necesita mantener su estabilidad y organizar sus movimientos mientras recibe los estímulos producidos por la marcha del caballo.

Ahí está el plus de integrar determinadas actividades dentro de una sesión de Equinoterapia: podemos combinar diferentes retos dentro de una misma experiencia.

Cada pequeño trabaja de manera diferente

No existe una sesión idéntica para todos.

Un ejercicio que para un pequeño busca trabajar principalmente coordinación, para otro puede enfocarse en atención, postura o seguimiento de instrucciones.

Por eso las actividades deben seleccionarse y adaptarse de acuerdo con los objetivos y capacidades individuales.

El avance también es diferente para cada niño. Algunos logros pueden observarse rápidamente y otros requieren constancia, acompañamiento y tiempo.

Jugar también puede tener un propósito

Para nuestros pequeños puede ser alcanzar una pelota, colocar un aro o completar un juego.

Detrás de esa experiencia podemos estar trabajando equilibrio, coordinación, atención, control corporal y otras habilidades.

En Caminemos Juntos buscamos crear sesiones dinámicas donde cada actividad tenga un propósito, respetando siempre el proceso de cada pequeño.

La Equinoterapia es una intervención complementaria y no sustituye la valoración, diagnóstico o tratamiento indicado por profesionales de la salud.

 
 
 

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